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Basoa Suites: la innovación en el turismo navarro

El robledal de Amati (Ulzama) esconde desde el pasado 1 de agosto un nuevo complejo turístico. Cuatro cabañas, situadas a cinco metros de altura y con amplios ventanales para disfrutar de las vistas y los sonidos del bosque, ofrecen al visitante un nuevo concepto de turismo rural.


Basoa Suites: la innovación en el turismo navarro
octubre 11
06:05 2014

Una información de Cristina Altuna para Navarra Capital

Fue en 2008 cuando Iñaki Iroz y su pareja, Leire, se quedaron atrapados por “Bois Landry”, un complejo turístico situado al norte de Francia que ofrece alojamientos en lo alto de un árbol. Una oferta conocida en el país vecino como “el lujo a pies descalzo” y que, por aquel entonces, no existía en España. Todo ello, hizo que esta pareja empezara a investigar en la posibilidad de implantar un proyecto de estas características en Navarra.

Cataluña y Bizkaia se adelantaron con dos propuestas similares en 2009 y finales de 2013, respectivamente. El pasado 1 de agosto, finalmente, se abrían las puertas de Basoa Suites en el robledal de Amati (Ulzama), aunque el camino no ha sido fácil. “Ha habido momentos en los que hemos estado cerca de tirar la toalla”, explica Iñaki Iroz, promotor de Basoa Suites y responsable de la empresa Beigorri”.

INCERTIDUMBRE

Comenzaron a conversar con diferentes ayuntamientos, buscando la cesión de un terreno público, un hayedo o robledal, en el que poder asentar su idea. Así aterrizaron, tras un largo proceso, en Lizaso. Negociaciones, presentaciones y debates en donde Iroz tuvo que convencer a muchos de que su producto era viable.

A ello se añade, asegura Iroz, el desconocimiento de muchos ciudadanos al procedimiento administrativo que hay que seguir para impulsar proyectos novedosos como el suyo. “Debería haber un guía que pudiera opinar sobre la viabilidad de tu proyecto o informarte de qué informes necesitas y a qué departamentos tienes que ir”.

EXPERIENCIA ÚNICA

El turismo ha evolucionado, “antes se ofrecía producto, luego actividades y ahora experiencias”, explica el promotor de Basoa Suites. Esto último es lo que se ofrece, precisamente, en el robledal de Amati, “una experiencia única, en donde el turista pueda disfrutar de la naturaleza y descubrir la magia del bosque, desde un punto de vista diferente y próximo”.

Y para ello se han cuidado los detalles al máximo. Basoa Suites cuenta en la actualidad con cuatro cabañas de tamaño reducido situadas a cinco metros de altura, con calefacción, terraza, baño seco y amplios ventanales para disfrutar de las vistas y los sonidos del bosque.

Ninguna de estas instalaciones dispone de luz ni agua, aunque sí calefacción. Precisamente por eso, al llegar, al visitante se le da una linterna y un walkie-talkie para comunicarse.

Para su construcción se han seleccionado materiales y técnicas respetuosos con el medio ambiente, ya que el entorno fue declarado paisaje protegido y zona especial de conservación por tratarse de un robledal de humedal de llanura, un tipo de bosque muy escaso y de alto interés ecológico.

Las instalaciones del Tree Hotel (alojamiento en árboles), como se conoce a este tipo de establecimientos, se completan con un edificio de servicios, Casa Amati o Amatienea, equipado con baños, duchas, sala de estar y un comedor donde se sirven las cenas elaboradas con productos de la zona.

El desayuno se sirve en una cesta de mimbre que se deja colgada de una cuerda debajo de la suite y el cliente la sube mediante una polea. A las suites se accede mediante escaleras, ya sea mediante trampillas o escaleras laterales.

BUENA ACOGIDA

En los poco más de dos meses que llevan en marcha, la respuesta está siendo “muy buena”, dice Iroz. La mayoría de turistas llegan de Pamplona, pero empiezan a acercarse visitantes de Madrid, Barcelona o Zaragoza. El entorno natural del robledal de Amati deja a muchos sorprendidos. “Alucinan”, explica Iroz, que ha llegado a ver a una pareja sacar fotos a un limaco o sorprenderse por la envergadura que tienen los árboles.

Ver el amanecer entre árboles es lo que más le gustó a una pareja procedente de Pamplona. Destacan la tranquilidad de la experiencia y aplauden la iniciativa de no tener luz en las cabañas, una de los detalles más comentandos entre los turistas. Si se pusiera electricidad en las instalaciones, dice ella, “perdería encanto”.

El objetivo de Iroz es seguir creciendo. El proyecto de Basoa Suites contempla contar con 12 cabañas en los próximos 5 años. En la mente de su promotor también está la de plantar una huerta o instalar una sauna.

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