Navarra Capital

Cotización Ibex 35

Actualidad

Dejar de decir “No tengo tiempo”

octubre 13
05:21 2016

“No tengo tiempo”. Lo has oído, lo has afirmado en alguna ocasión. “No tengo tiempo”, exactamente así. ¿Se trata de una simple excusa o de una mentira? ¿Qué esconde? ¿Por qué debo dejar de afirmar “no tengo tiempo”? 

Strategist y Director de operaciones en ttandem.com1 “No tengo tiempo” no es la respuesta adecuada

La primera ocasión que reflexioné acerca de esta respuesta lo hice con una persona muy próxima. Siempre obtenía la misma excusa, a mi espera, a mi insistencia: “no tengo tiempo”. En realidad, tienes el mismo tiempo que yo y que cualquier persona, pensaba, tu día tiene las mismas veinticuatro horas. El tiempo es un factor que nos iguala a todos.

Esta respuesta nos sitúa como víctimas de las circunstancias. Como si quisiéramos ganarnos la comprensión, casi lástima, de otras personas. “Claro, debe estar muy ocupado, no le da la vida”. En otras ocasiones, nos hace parecer importantes. ¿El número de compromisos de una persona sirve de regla para medir su éxito? Como si las personas que disfrutan sin complejos de su tiempo libre fueran más irresponsables y no les importara su productividad.

Existe además una variante que aún me gusta menos: “hazlo tú, que tienes tiempo”.  Lo oirás incluso entre compañeros embarcados en el mismo proyecto profesional o en personas con circunstancias familiares y personales similares. ¿Por qué yo sí tengo tiempo y tú no?

Decía una publicidad de una marca de coches: ”Supongamos que cada mañana te encuentras  1440 euros.  Puedes regalarlos, divertirte con ellos, o quemarlos. Pero los que no uses al final del día desaparecerán. Así funciona la vida, la diferencia es que lo que te encuentras cada mañana no son 1440 euros, son 1440 minutos. Piensa bien que vas a hacer con ellos”.

Por supuesto que tienes tiempo. Y otras prioridades. Así que por favor, la próxima vez no respondas “no tengo tiempo”; afirma en cambio “el tiempo que tengo prefiero ocuparlo en otras cosas” o “yo elijo qué hacer con mi tiempo”. Ese simple cambio nos ayudará a todos.

2 Lo que esconde “No tengo tiempo”

“No tengo tiempo” es la excusa más utilizada hoy día para no emprender una tarea o dejarla a medias. Sea por ganas de eludir una actividad, por carencia de conocimientos o incapacidad de superación. De hecho dice de ti que no estás dispuesto a sacrificar lo que ya haces.

“Tú puedes hacer cualquier cosa, pero no todas las cosas”, afirma David Allen, creador del método GTD. Porque en efecto, la productividad no consiste en hacer muchas cosas, sino en dejar de hacer cosas que no debemos hacer.

Cuando eres capaz de decir “el tiempo que tengo prefiero ocuparlo en otras cosas” estás reconociendo que eres el dueño de tu tiempo. Que solo depende de ti. Estás admitiendo que puedes elegir y cambiar tus prioridades. Realmente siempre ha dependido de ti, pero resulta más sencillo culpar al exterior y a las circunstancias que asumir la responsabilidad de tus decisiones.

3 Para qué quieres ser el dueño de tu tiempo

No me malinterpretes. Por supuesto que cada uno es libre de elegir en qué emplear su tiempo. En mis talleres de Productividad Personal en ocasiones me preguntan: “¿Y todo esto para qué? ¿Por qué es tan importante mejorar mi productividad y optimizar mi tiempo?”. Mejorar tu productividad tiene un efecto liberador y te ayuda a elegir de verdad a qué dedicar tu tiempo.

Porque ser dueño de tu tiempo significa abrir un espacio para hacer lo que te apetece y disfrutar, también para aburrirte y procrastinar con generosidad, para pensar creativamente en el largo plazo, para vivir en el aquí y ahora y sentarte contigo mismo en silencio y solo respirar. Todo ello también te aproxima a tus objetivos.

Ser dueño de tu tiempo significa que has tomado una decisión.

4 ¿Realmente quieres cambiarlo?

Jason Fried y D.H. Hansson, de 37signals, en su obra “Rework” afirman: “Si realmente quieres algo, encontrarás el tiempo, con independencia de tus obligaciones. Lo que ocurre es que mucha gente sencillamente no lo desea de verdad. Así que para defender su ego emplean la excusa del tiempo”. Para cambiar la dinámica del “no tengo tiempo”, te resultarán útiles estos consejos:

  • Clarifica tus objetivos, ten claro y presente lo que es importante para ti, pon foco. Porque siempre encontramos tiempo para lo que más nos importa. Siempre.
  • Combate todo lo que roba tu tiempo. Sean las interrupciones que sufres, tu gusto por procrastinar, las reuniones a las que no deberías asistir, la mala organización de los demás, las tediosas reuniones familiares o la incorrecta gestión que haces del correo electrónico. El ejemplo es recurrente, pero no menos cierto: el promedio de consumo de televisión en España es de 239 minutos por persona y día (Anuario SGAE 2015, datos de 2014).  Sumemos el tiempo que dedicamos a otras pantallas, a consultar el WhatsApp o cazar Pokémons. Por su parte, un estudio de la empresa especializada en medición de eficacia como Workmeter señala que los españoles perdemos hasta el 30% del tiempo que dedicamos al trabajo cada día (enero de 2015). Más recientemente hemos leído que uno de cada cuatro euros de los costes laborales de las empresas se emplea en abrir y cerrar correos electrónicos (Universidad de Loughborough, 2016). ¿Te lo vas a tomar en serio?
  • Ponte a prueba, decididamente no existe mejor momento que ahora mismo para empezar. “El momento oportuno no llega nunca”, dicen Fried y Hansson. Tu vida no viene determinada por tus circunstancias, sino por tus decisiones. Inténtalo. Persevera y ten paciencia. Todos somos disciplinados los primeros días al comenzar una actividad, lo complicado es mantener la disciplina.
  • Utiliza un método para mejorar tu productividad. Getting Things Done es un método, paso a paso, que enseña a  disponer de un inventario de confianza completo y actualizado de tus compromisos y a desarrollar la capacidad de observar tu mundo desde lejos para adoptar mejores decisiones cada día acerca de qué hacer o dejar de hacer. Cuando conoces tus prioridades es más sencillo elegir qué hacer en cada momento y a qué debes responder con un no rotundo.

¿No tienes tiempo o no tienes definidas tus prioridades?

Patxi Fontalba
Socio, strategist y director de operaciones en ttandem.com
Especialista en productividad personal y GTD
@ttandem_com

Artículos relacionados

@navarracapital

Actividad en Facebook