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Los 25 años de Proyecto Hombre, en cifras

La Fundación Proyecto Hombre Navarra es una entidad sin ánimo de lucro, declarada de interés social, y que se puso en marcha en 1991 con el impulso del Arzobispado de Pamplona, a través de Cáritas Diocesana. Su finalidad es atender los problemas ocasionados por las drogodependencias, así como la prevención y el estudio de este fenómeno en Navarra. El sostenimiento de la misión y el trabajo desarrollados se realiza a través de la financiación pública y privada de distintos organismos y entidades y las aportaciones de las personas atendidas. En su labor continua de mejorar la sociedad, inició hace tiempo un plan de colaboración con empresas que está dando muy buenos resultados, porque “Juntos tenemos mucho que ganar”, dice su slogan.


Los 25 años de Proyecto Hombre, en cifras
abril 16
05:50 2016

Una información de Yosune Villanueva Lucea para Navarra Capital

Un alto porcentaje de la población hace uso de sustancias nocivas, aunque no siempre como un hábito del que no se puede prescindir, sino en momentos sociales esporádicos, como beber en una comida de fin de semana o tomar una copa una noche de fiesta. Sin embargo, cuando no se puede prescindir de estos hábitos por razones de dependencia psicológica o incluso fisiológica, es cuando tienes un problema de adicción o de drogodependencia, porque como inciden los profesionales de Proyecto Hombre:La peor de las drogas, por la que empieza la mayoría de las personas sin darse cuenta de que están cayendo en un problema, es el alcohol; a priori, la droga más accesible para todo el mundo“.DrogasEmpresa

El objetivo que se planteó Proyecto Hombre desde sus inicios fue identificar las causas que inducen a la persona a la adicción y trabajar, desde un marco terapéutico-educativo, para lograr que la persona recupere su autonomía, el sentido de la responsabilidad con su propia vida y el entorno, y su capacidad para tomar decisiones. Hemos hablado con su director Alfonso Arana, quien nos explica que cuentan con tres programas: Programa Proyecto Hombre, Aldatu y Suspertu, que ofrecen en Pamplona y Tudela; además de un centro residencial en Estella.

RSC EMPRESARIAL VS PROYECTO HOMBRE

En la actualidad, la fundación continúa trabajando con las personas y, desde hace un tiempo, entabla alianzas de colaboración en las que las empresas patrocinan alguna actividad de la fundación y, a su vez, desde Proyecto Hombre se ofrece algún servicio a las compañías como prevención, o intervención con trabajadores e incluso con familiares de los mismos. De esta forma, colaborar con Proyecto Hombre permite a las empresas desarrollar su parte de Responsabilidad Social (RSC), pero además, es interesante por otros muchos motivos, como nos explica el psicólogo y adjunto a dirección de Proyecto Hombre, Gorka Moreno:

  1. En primer lugar, el consumo de drogas (entre las que por supuesto se encuentra el alcohol) tiene importantes repercusiones en términos de seguridad y de productividad. Se estima que entre un 15 y un 33% de los accidentes laborales con víctimas tiene relación con el uso indebido de drogas, los trabajadores con problemas de consumo presentan un absentismo de 2 a 3 veces superior al del resto de trabajadores, sus bajas tienen un coste 3 veces superior al de sus compañeros, y entre un 15 y un 40% de los expedientes disciplicarios tienen relación con el consumo de algún tipo de droga.
  2. Las empresas son un fiel reflejo de la sociedad, por lo tanto, es fácilmente entendible que un 3% de la plantilla puede tener problemas de adicción.
  3. La mitad de las personas atendidas en los centros de tratamiento forman parte de la población activa, lo que permite constatar las repercusiones negativas de esta situación en el ámbito de trabajo.
  4. Otro estudio revela que casi un 46% de los trabajadores dice conocer a algún compañero que puede tener problemas de dependencia.

Con todos estos datos, sabemos que a poco que tengas un número significativo de trabajadores, es muy probable que aparezca en algún momento en tu empresa el tema de las dependencias, drogadicción o Autónomos, Trabajador, Autónomoalcoholismo, como se le quiera llamar. El caso es que las repercusiones que esto tiene en seguridad y productividad son importantes y, por tanto, la empresa necesita mecanismos para saber actuar. Aquí es donde, desde la fundación, plantean una alternativa que les sirva para prevenir este problema y, llegado el caso, para afrontarlo.

Las empresas que se están encontrando en Navarra con este tipo de situaciones se decantan por ayudar al trabajador, “son menos las que tiran de procedimiento disciplinario, pero ayudar no es pasarnos a actitudes muy paternalistas, que es como se actúa en muchos momentos, o a veces incluso silenciando el problema”, explica Moreno.

Un plan de actuación en materia de drogas en una empresa puede incluir multitud de actuaciones, si bien lo importante es que tales acciones redunden en la solución de sus problemas concretos:

  1. Estrategias de información y sensibilización.
  2. Apoyo y asistencia cuando el problema está localizado: detección temprana; capacitación de personas clave en las empresas para detectar estas situaciones; protocolos de actuación consensuados; trabajo con los servicios médicos de la empresa; creación de convenios de colaboración y protocolos de derivación, seguimiento e incorporación; además de diseñar y gestionar programas de ayuda ad hoc.

Desde hace algunos años, Proyecto Hombre mantiene numerosos convenios de colaboración con empresas e instituciones para la formación y el apoyo a la gestión de planes de actuación en materia de drogas en las empresas. Así mismo, las personas interesadas tienen todo tipo de información en Aula Virtual de Formación.

EL GRAN PROBLEMA DEL ALCOHOL

La fundación Proyecto Hombre ha realizado, en estos 25 años trabajando en Navarra, 6.517 admisiones a tratamiento en los diferentes programas, de las cuales, 4.457 han pasado a los distintos programas de la fundación: 1.619 han recibido tratamiento residencial, 1.720 tratamiento ambulatorio de adultos y cerca de 1.500 adolescentes. Tremendos datos a los que se suman muchas adicciones silenciadas por el propio enfermo o por la familia. AlcoholAhí está el problema actualmente y el tema no es valadí, puesto que la ONU estima que 187.000 personas mueren cada año en el mundo por drogadicción y puesto que se habla de que el 3% de la población tienen problemas de adicciones, en Navarra serían 18.000 las personas con algún problema de adicción, una cifra muy superior a los datos de atendidos.

En el año 90, casi un 90% de los atendidos tenían problemas con la heroína, un 5% con el alcohol y otro 5% con estimulantes. En la actualidad, las dos drogas principales que se trabajan, tanto en residencial como en ambulatorio, son el alcohol y los estimulantes. Sin embargo, la heroína ha pasado a ser una sustancia casi residual con un 8-10% de las personas atendidas”, nos explica Alfonso Arana. Todo este cambio de perfiles ha hecho que se vayan modificando y adaptando los programas.

Gorka Moreno advierte que la mayoría de las personas con algún tipo de adicción han comenzado con el alcohol, por lo que prevenir ese consumo en la adolescencia sería un gran logro: “Tenemos miedo a las prohibiciones, pero a veces son necesarias. ¿Quién hubiera dicho hace años que no se podría fumar en el tren, en el avión o en el médico? Pues ahora a nadie se le pasa por la cabeza encender un cigarrillo en lugares así. Pues debería pensarse una acción de este tipo con el alcohol. De verdad, es un gran problema que lo tenemos al alcance de la mano”.

¿CUÁNDO UNA PERSONA TIENE QUE ACUDIR A PROYECTO HOMBRE?

“Antes, había una teoría, que era que la persona tenía que tocar fondo, tenía que estar tan mal que así se iban a dar cuenta de las pérdidas que había tenido en el proceso y era buen momento para iniciar un proceso de reconstrucción”, explica Arana, quien añade que sin embargo: “Hoy en día, sabemos que cuanto antes se pida ayuda, mejor. Si podemos prevenir los consumos desde la adolescencia y cesarlos, mucho mejor“. Y hay otra realidad que inciden los expertos en que es muy importante a tener en cuenta: “Es muy cierto que, cuanto más tarde una persona en iniciarse en los consumos, mejor, porque el cerebro en crecimiento, tanto en la etapa de la adolescencia como en la juventud, es cuando más afecta”.

Por esto mismo, Proyecto Hombre hace campañas de sensibilización y concienciación dirigidas a los adolescentes, a los jóvenes y a sus padres. Además, incide Arana: “Nuestro consejo es que, cuando una persona ve que el consumo no está siendo algo positivo en su vida, que le está ocasionando pérdidas en cuanto a salud, relaciones, libertad personal, trabajo, estilo de vida… Que se pongan a buscar una alternativa y a vivir de forma distinta”.

Desde el Plan Nacional de Drogas, se hacen encuestas en colegios y en población general en las que se aprecia la evolución en el consumo de drogas: Ha disminuido drásticamente el consumo de heroína, pero ha aumentado el consumo de cocaína y alcohol en jóvenes en edades muy tempranas, algo que preocupa mucho“. A pesar de los datos, hay un dato que invita a la esperanza, en las dos últimas encuestas se va observando una ligera disminución del consumo general de alcohol, cánabis y estimulantes; aunque sigue aumentando la ingesta de alcohol los fines de semana, en fiestas y entre la población joven.

25 AÑOS DE HISTORIA

En 1991 se abrió el primer centro de Proyecto Hombre en Navarra fruto de la problemática que había en aquellos momentos con el tema de la heroína, “que generó unas dinámicas de adición muy severas unidas a bastantes situaciones de exclusión social“. Además, comenzó a haber varias muertes por sobredosis en el consumo de opiáceos y por contagios de VIH, Sida. Empezó a morir una población muy joven, se creó una gran alarma y, desde el Arzobispado de Pamplona, se decidió impulsar la creación de un centro que respondiera a esta problemática: “Se optó por proyecto hombre porque ya se tenía constancia de que una centena de personas estaban siendo atendidas por la misma fundación de San Sebastián, Vitoria y Zaragoza”.

Alfonso Arana, director de Proyecto Hombre Navarra

Alfonso Arana, director de Proyecto Hombre Navarra

Se ha ido modificando el perfil de las personas que demandaban ayuda y, en consecuencia, también la oferta: “Los primeros años teníamos un solo programa que consistía en un periodo de acogida, escucha a las personas, rehacerles los hábitos y las redes sociales y familiares. Después pasaban a un proceso de ingreso, en el que se hacía una revisión personal de las pérdidas que la adicción había podido ocasionar y de trabajar un proyecto de futuro para hacer una inserción socio-laboral positiva”.

En aquellos momentos, la población atendida tenía una media de 26-27 años, con 18 a 35 años y generalmente de situaciones de exclusión. Actualmente, la edad media ronda los 40 años, con lo cual, vemos que ha subido mucho la edad y estamos hablando de adultos, no de jóvenes.

En el año 96, comenzaron a llegar a Proyecto Hombre otros perfiles: “Empezaron a llegar personas con problemas de alcohol que demandaban tratamiento y otras con consumo de estimulantes, sobre todo cocaína. Venían a título personal, porque sabían que había un centro que trataba las adicciones y empezaron a acudir a nosotros”.

También empezó a llegar otro grupo, que eran padres y madres de adolescentes a quienes empezaba a preocupar la situación en la que estaban moviéndose sus hijos: “Así que comenzamos a trabajar con un programa educativo con padres y madres, ‘Programa Suspertu’ dirigido a adolescentes y a sus padres y madres”. Este programa continúa y atiende a unos 130 chavales al año, de forma más personal y centrado en lo educativo, más que en lo terapéutico como ocurre con Proyecto Hombre. “Se trata de dar herramientas a los padres para trabajar con sus hijos adolescentes y generar un clima lo más familiar posible”.

En este momento, un 70% de los adolescentes son llevados a la asociación por sus padres, porque está habiendo uso y abuso de alguna sustancia, fundamentalmente alcohol, tabaco y cánnabis; aunque hay casos esporádicos de estimulantes (cocaína, speed o anfetaminas).

Para los otros perfiles, los que tienen problemas serios con alcohol y estimulantes (sobre todo cocaína y anfetaminas), se distinguen dos zonas en Navarra: “En el centro, Pamplona y alrededores, junto con el norte, se atiende problemas con la cocaína; y sin embargo, en Tudela y la ribera del Ega se consume más la anfetamina”. Se trata de dos sustancias estimulantes, pero distintas con efectos distintos. El precio es más elevado de la cocaína y quizás hay un perfil más joven en la Ribera, que tienden más al speed, por la edad.

En el año 98 se creó el centro de atención ambulatoria Aldatu, donde se atienden a este tipo de personas con problemas más serios. Actualmente continúa, como continúan el resto de proyectos, e incluso se están añadiendo otro tipo de adicciones, como el juego.

 

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