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Los rusos se quedan con la bodega navarra que inauguró el Rey Juan Carlos I

Fue en 2002 cuando Don Juan Carlos acudió a Tierra Estella para inaugurar Pagos de Arínzano, una bodega del Grupo Chivite diseñada por Rafael Moneo. La mala situación económica de sus anteriores dueños ha provocado un cambio de su propiedad. El grupo bodeguero SPI, con inversiones similares realizadas en Argentina y Toscana (Italia) y propiedad del multimillonario ruso Yuri Scheffler, se ha hecho cargo del negocio tras un desembolso próximo a los 15 millones de euros y ha puesto al frente de este proyecto al renombrado enólogo portugués, Manuel Louzada.


Los rusos se quedan con la bodega navarra que inauguró el Rey Juan Carlos I
agosto 19
05:30 2015

Fue el gran proyecto de la familia Chivite a principios de los años 2000. Pagos de Arínzano fue diseñada por el arquitecto Rafael Moneo. En su construcción, además, se contó con el asesoramiento medioambiental de WWF-Adena, lo que le convirtió en un ejemplo de sostenibilidad e integración con el medio ambiente. Incluso, en 2002, el propio rey de España, Don Juan Carlos, acudió a Tierra Estella para participar en su inauguración. Sin embargo, la grave situación en la que ha entrado la afamada marca de vinos navarra ha provocado un cambio de titularidad de la bodega que se ha concretado en estos últimos días. 

Ahora, al frente de Pagos de Arínzano se encuentra el grupo bodeguero SPI. Se trata de un entramado económico-empresarial con sede en Luxemburgo y cuyo máximo responsable es el multimillonario ruso Yuri Scheffler. Según la lista Forbes, su fortuna personal supera los 1.790 millones de euros y, su yate Serene es el cuarto más grande del mundo con sus 134 metros de eslora. En el mundo empresarial, además, Scheffler es el propietario de Stolichnaya, la marca de vodka más conocida a nivel mundial y, entre sus filiales, se encuentra Stoli Group, una de las principales distribuidoras de Freixenet y Miguel Torres, por citar solo algunos ejemplos, en las antiguas repúblicas soviéticas del Báltico

A partir de ahí, SPI ha desembolsado por la compra de Pagos de Arínzano una cifra aproximada de 15 millones de euros de modo que la bodega navarra se ha integrado en otras inversiones similares que dicho grupo ha realizado también en Argentina y en la región de la Toscana, en Italia. Todo ello dentro de un movimiento encaminado a impulsar la venta de vino, un producto cada vez más reconocido y demandado en Rusia y los países que forman su área de influencia

En todo caso, al margen de futuras estrategias, el cambio de propiedad no ha sido el único hecho noticioso que tiene como protagonista a bodega con sede en Tierra Estella. Los nuevos dueños han situado al frente del proyecto al enólogo portugués, Manuel Louzada, un profesional con una trayectoria contrastada dentro del sector gracias a sus trabajos con la Denominación de Origen Toro y con la dirección del grupo vinícola Chandon en Argentina.

Pagos de Arínzano queda de este modo desligada de la familia Chivite que, tras la salida del enólogo Fernando Chivite en los últimos años, ha vivido un profundo proceso de reestructuración interna. Así, en la actualidad, aglutina a las bodegas DO Navarra, J. Chivite Estate Family, con las marcas Chivite Colección 125 y; Chivite Finca Villatuerta, vecina de la citada Pagos de Arínzano. Por otro lado, bodegas Gran Feudo aglutina a los vinos que se producen con esa marca y Beamonte, para el sector exterior. 

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